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“El venado del robo”. Un buen lance caza mayor en la finca Valdehierro

Resumen de una jornada de caza mayor organizada para uno de nuestros amigos. Nos fuimos a la finca Valdehierro en busca de un venado.

Por fin consigo evadirme de mis actividades y salgo pitando para recoger a Javier en Aranjuez. Cuando nos hablamos por la mañana me dice que tenemos que ir a Villacañas, que le han entrado en la casa de la finca para robarle. La comida la tenemos programada en Villarubia de los ojos y luego a Valdehierro. Programa apretadito para salir de Madrid a las 14:15 y hacerse de noche a las 20:45.

Subo a saludar a Carmele y a los niños y nos vamos a ver el desaguisado en Villacañas. Poco destrozo, parece que buscaban dinero. La científica ya había pasado por allí , así que tras repasar la casa y tranquilizar a Antón y Rodika , para Villarrubia.

Comemos en el mesón de Andrés , un amigo y cliente de Javier que nos invita a comer con un menú que me deja tan complacido como sorprendido.

Hemos tomado un menú en parte tan lejos de los productos de la tierra como Villarubia  del polo norte. El jamón y el queso –este especial por cierto- casan con la tierra. Las gambas y el carabinero a la plancha , sensacionales, sin nada que envidiar a Rafa, a La Lonja , a Portobello, ni a ninguna de las marisquerías señeras de Madrid; no son producto del Guadiana, ni del Tajo, ni de la Tablas de Daimiel. Para terminar una chuletillas de lechal , lechal, lechal. Señorío de Guadianeja caldo este de la tierra.

En fin un homenaje en un sitio anónimo, de los que te obligan a volver. Gracias Andrés. Alguna ventaja tenía que tener esto del mundo global , mariscos en La Mancha y queso manchego e ibéricos  en Japón.

Durante nuestros numerosos trayectos en coche de esta primera tarde de berrea , le dimos Javier y yo una vuelta a la vida. Hablamos del rápido paso del tiempo, de lo fugaz que puede resultar la vida , de la necesidad de encajar el puzzle de pareja, niños , trabajo, amigos y caza. Puzzle de pocas piezas pero difícil, a veces muy muy difícil.

Llegamos a las 18:40 a la puerta de Valdehierro, viendo una pareja de corzos, unas ciervas con un venadillo. Decidimos tras hablar con Luis y Jesús, ir al cortadero que sube a los pinos, para colocarnos  de frente a una pedriza donde andaba un venado, por lo comentado, espectacular.

Iniciamos la subida con el aire bien. Al poco de empezar el rececho  vimos un venadillo de culo , que tras pararnos se fue sin alborotar. Un poco más adelante, se asoma un venado al camino que se espanta porque nos ve , pero al llevar el aire bien no le sentimos correr. Al verlo correr de culo, nos susurramos , “este es otra cosa “ en relación al venadillo primero.

La ausencia de carrera de huida, nos anima a dar unos pasos lo más sigilosos posible y ….lo veo de pecho, un poco tapado, no le veo bien la cuerna. Me arrodillo y hago un tiro rápido pero seguro. El venao cae muerto. Dejamos cinco minutos y vamos a verlo. Venado de lo abierto, “broncas” pues tiene las dos contraluchaderas partidas, aparente, pero un venadete.

Mejor el lance que el trofeo. Nos engaño el verlo por detrás, con esas puntas largas de arriba y cuernas recias , grande de cuerpo , en fin esto es así. Seguimos para ponernos y ver si salía la bestia. Vimos reses, venados medianetes, ciervas, pero del grande nada de nada.

Fotos de noche a la luz de los focos del coche. Fotos para el álbum de  los recuerdos, frontal, y por supuesto aprovechamiento de la carne. Un lomo y un jamón para el cazador , lo que supone la culminación del hecho de la caza en sí. El hombre empezó a cazar para comer, hoy , yo me como lo que cazo.

Gracias Javier por el ” venado del robo” , ya tenemos más cosillas que contar.

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